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sexta-feira, janeiro 04, 2008

Fernando Solanas sobre Bos Aires

Con perdón de Débora, e antes de comentarvos os libros que estiven a ler e que mencionara na entrada anterior, non me resisto a colar esta sátira incisiva de Fernando Solanas que aparece, acompañada de compases barrocos e imaxes monumentais, na primeira parte de 'La Hora de los Hornos' (máis concreto, na sección 4. La Ciudad Puerto). O texto é despiadado, cómico e rancísimo...

Buenos Aires, epicentro de la política neo-colonial. Ciudad blanca de una América mestiza. Ciudad crecida a expensas del país. 7 millones de habitantes, 1 millón de extranjeros. La mayor ciudad de habla hispana y de América Latina. La quinta ciudad del mundo. Buenos Aires, ciudad-apéndice de las grandes metrópolis. Aquí un gaucho es tan exótico como en París, Londres o Nueva York. Ciudad de funcionarios, profesionales, administradores de colonos, intermediarios de colonos, capataces de colonos. Cuna de la gran clase media, el ‘medio pelo’, hasta ayer instrumentalizada y protegida por la oligarquía, hoy debatiéndose en el mayor desamparo de su historia. La pequeña burguesía: eterna llorona de un mundo perturbado. Para ella el país es intolerable pero, a la vez, inmutable; el cambio necesario, pero a la vez, imposible; cuidadosa del estatus, del prestigio, de las ilusiones vanas. Atenta para informarse y copiar la última moda europea; solazada por discursos edificantes: psicoanalistas, tele-teatros con moraleja. Buenos Aires: ciudad de espaldas al país abierta hacia el gran río. Aquí las estatuas merecen más desconfianza que respeto. Sede del gobierno, de la bolsa, de la curia, de las agencias informativas, del comando en jefe del ejército, y del 80% de las bandas de delincuentes. Aquí está la vida intelectual del país, aquí se levantaron monumentos a quien dijo “Estas provincias desean pertenencer a Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer su gobierno, vivir bajo su influjo poderoso”: Carlos María de Alvear.